Cómo empezar a viajar sola si tienes miedo.

Ni te rayes, que todas hemos tenido (y seguimos teniendo) miedo antes de viajar. Miedo hay, pero práctica también y como todo en esta vida, cuanto más practicas, pos más MEJÓH te saldrán las cosas y las harás con más confianza y menos miedo.

Pero, ara, habrá que dar el primer paso.
El TERRORÍFICO primer paso de viajar sola. Encima siendo mujer. ¡Espeluznante!

Va, fuera de coñas. Viajar sola asusta. A mí me caga viva, en plan locura. No porque piense que me van a violar, matar y descuartizar,

simplemente por el miedo a lo desconocido, a no predecir lo que va a pasar, a no tenerlo todo bajo control, a salir de mi zona de confort.

El miedo previo, el miedo de la gente

¿Te has planteado alguna vez que el miedo que tú tienes a viajar sola no es ni siquiera tuyo? ¿Qué es lo que te da miedo? Lo que te han dicho que hay de malo, de peligroso fuera de casa. ¡Una situación de peligro irreal que no has vivío en tu vida! Te da miedo lo desconocido, nada más.

No es que tengas miedo, es que no sabes qué va a pasar. Eso no es miedo, son ganicas de vivir.

La gente se ha montado en su cabeza una película fatalítica donde a todas nos violan y nos descuartizan (no necesariamente en ese orden) una vez que salimos de viaje.

Yo sinceramente creo que el miedo que nos meten es realmente la envidia inconsciente de la peña porque se moriría de ganas de tener la valentía que tienes tú, pero como no pueden, sólo les queda meterte miedo
Una cosa es que te digan: oye, tal, tente cuidao. Y otra muy distinta es que INTENTEN DETENERTE. Ante cosas así piensa que sólo te tienen envidia. Pero oye, que en verdad… ¡Qué coño!

Nos viene de puto lujo que la gente piense que el mundo es horrible y que las mujeres somos más vulnerables.

¿Por qué? Porque el mundo es la hostia. La gente es la hostia y está predispuesta a ayudarte, simplemente por ser mujer, precisamente porque piensan que el mundo es mu’ malo, mu’ malo.

Pero ya no sólo “la gente”: las mujeres, las jóvenes, las señoras mayores. Sólo por ser mujer existe una sororidad maravillosa de protección que BUAASSSS sólo se vive si viajas sola siendo mujer. En serio, es una puta pasada.

Tú lo que tienes es suerte.

A que te parto la boca, payaso.

No es suerte, porque yo en Navidad echo la lotería y no me cae ni el reintegro.
No es suerte, es que se empeñan en decir que el mundo es mu’ malo, mu’ malo, y yo no me canso de repetir que el mundo es la hostia y no entiendo por qué no me cree la gente. ¿Será porque soy mujer e inteligentemente inferior? jajajajaja no, es broma. Pero es verdad que la gente busca como el morbo de que algo malo te haya pasado durante el viaje para decir AJÁ yo tenía razón y cuando no es así te sueltan un ah, no, entonces es porque has tenido suerte. Poooor supuesto.

Lo que me jode es que la peña se cree todo lo que sale en los periódicos o en la tele. Y se cree que ésa es la única verdad. No nos vamos a poner a debatir sobre el sistema, pero pensad que…

Cuando yo me caí en un río y toqué en la puerta de un señor que NO SÓLO me dejó ropa limpia, SINO QUE nos llevó en su coche a que viéramos los pueblecitos cercanos que había cerca… Eso, eso no salió en la prensa.
Cuando un viejecito confió en mí y me dejó su ordenador para que contactara con mi padre porque mi móvil no funcionaba, tampoco salió en la TV.
Todas las veces que me han recogido en autostop mientras nevaba o llovía, tampoco salieron en la radio.

Sólo sale lo malo, situaciones extraordinarias, cuando lo realmente ordinario es lo buena que es la gente.

¿A santo de qué empezaste a viajar sola?

En mi caso, empecé a viajar sola por dos razones.

Una, se llama Sergio, no es ni amigo, ni colega, casi un desconocido que en una fiesta me dijo: “Cris, ahora que te vas de Erasmus tienes que viajar sola, porque cuando estás solo te pasan cosas muy chulas.” Y me contó una anécdota suya. Recuerdo pensar, aunque no se lo dije, claro: “Sergio, cariño, por muy gay que tú seas sigues siendo un hombre y el mundo es más seguro para ti, por eso te es muy fácil decirlo. Pero yo no viajo sola ni del paaaalo.” (Como se comprueba en este blog, y sin que sirva de precedente, yo…. me…. había…. EQUIVOCADO. Ale, ya’stá. Lo he dicho. Por una vez en mi vida YO no tenía razón jajajajajja).

El segundo motivo se llama “tía, tengo que hacer noséqué y no puedo ir”. Bum. En un segundo mi compañero de viajes Erasmus me destruyó los planes del finde de irme a Matera. Sin embargo, en ese momento (pasao ya medio Erasmus) me acordé de lo que me dijo Sergio y fue como, pos… ¿y si pruebo? Y jooooder… No fue fácil, recuerdo llegar sola a la ciudad, decírselo a mi madre y que me preguntara por mi compi de aventuras. Decirle que me había venido sola ¡Y ECHARME LA BRONCA!

Esto pa’ decirte que todos te van a echar la bronca, te van a decir de todo ANTES, DURANTE Y DESPUÉS del viaje. Porque quieren que SUS miedos te eviten tener experiencias maravillosas.

Yo en mi primer viaje sola, y gracias a que iba sola, acabé en un pueblo perdido de Italia, me pegué una jartá a comer porque la familia de quien me hospedó muy randomente pensaba que, como viajaba sola (llevaba cuatro días, eh), me iba a morir de inanición o algo jajajaja.

Vale, ¿y cómo lo hago yo?

Nena, mi consejo, que oigas, veas, leas historias de tías que han viajado solas. Charlas TEDx (pon en youtube viajar sola tedx y lo que te salga). Pero en plan que lo hayan petao, que se hayan ido durante meeeeeses. Que veas que si a lo grande se puede, a lo pequeño todavía más. Ara, cuidao, que crea adicción.

Pregúntale a chicas que hayan viajado solas, no a gente que no lo haya hecho. Incluso he llegado a hablar con tíos to pros, que viajaban solos y haciendo autostop que me super mega aseguraban que viajar siendo mujer es más peligroso. ¡Y tú qué sabes, payaso! ¿Tienes chichi o eres trans? ¡Entonces te callas la boca! No sabes la co-protección que tenemos las mujeres (tanto viajeras como autóctonas).

Vete un día, a un pueblo cercano de tu casa. Cógete un bus, un tren, un blabla, lo que sea. Vete a pasar el día, hacer ruta turística o sólo senderismo. Haz lo que te mole. O yo qué sé. Llévate un libro, te das un paseo por el pueblo pa’ verlo, buscas una plaza y te pones a leer ahí (uno de mis grandes placeres).

Escápate un finde, si te ves un poco más preparada. Pero no te presiones. Podrías empezar por irte a una ciudad a unos 200-300 km de distancia, de hostel si quieres conocer a más gente o de Couchsurfing si quieres ahorrar y encima conocer a gente guay. Total, sola sólo vas a estar si te sale del potorro. Porque viajar sola NO es estar sola. Hay un imán que hace que te sienta más abierta a hablar con extraños futuros amigos o que sean ellos quien vengan a hablarte.

Vete una semana a ese país que habías soñado desde siempre. Ese país que viste en una peli, o que leíste en un libro, o que simplemente te llama la atención (mi fetiche es puta Mongolia, macho. Le tengo unas ganas locas a ese país) y te piras, y verás qué guapo está. Si no, te devuelvo tu dinero. No, porque no tengo, pero te prometo que te invito a un café. Y si t’ha molao la experiencia me lo debes tú. (Me voy a hinchar a cafeses gratis jajaja)

Trikitrí, que no miedo

Nenica, el miedo es normal. Ya te digo que yo salgo cagaíca en cada viaje que hago sola. Pero miedo a lo que no conoces AÚN, y a veces es una sensación que me viene por el estómago que ya no es miedo, es el trikitrí ése de que empieza una nueva aventura (em, sí, me la he inventao, qué pasa, si no tiene nombre, me lo saco der potorrín, y cuidadico como me venga Pérez-Reverte, eh!! -dedo en alto-). Como he dicho antes, no es que tengas miedo, es que no sabes qué va a pasar. Eso no es miedo, son ganicas de vivir. 

El trikitrí es esa sensación manifestada en miedo de todos esos futuros amigos que aún no conozco, esas cagadas que aún no he hecho por los choques culturales, esas decepciones de lugares que tenía en alta estima, y esos paisajes que se me marcarán en la retina que todavía no he oído a hablar de ellos.

Tener miedo es normal. Sano. Sigue tus instintos, si ves a alguien que no te inspira confianza, pasaaaaaando. Y al revés, si alguien te mola, aunque sea un viejecito y tu corasonsito te dice él es buena persona, seguramente acabes conociendo a su familia y teniendo una anécdota que dé un ZASCA EN TODA LA BOCA a la próxima persona que te diga que son todos mu’ malos, mu’ malos.

¡Sal ya! Deja de poner excusas. Tener miedo es normal, joder, pero que sea ese trikitrí.

No dejes de hacer algo por confundir el trikitrí con el miedo.

Tía, piensa que ahora mismo se te acaba de escapar otra anécdota que si estuvieras en mitad del viaje te habría pasado. No te quiero meter prisa, pero la vida es una… Y hay que viajarla.

Y como me he puesto un poco filosófica en esta entrada: CACA CULO PEDO PIS.

Una idea sobre “Cómo empezar a viajar sola si tienes miedo.”

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